Herramienta gratuita
Calculadora de interés compuesto
Calcula cuánto puede crecer tu inversión con el interés compuesto: introduce tu capital inicial, lo que aportas cada mes, los años y una rentabilidad anual estimada. Verás el capital final y, lo más revelador, cuánto viene de los intereses y no de lo que pusiste.
Capital final
82.178 €
Total aportado
37.000 €
Intereses generados
45.178 €
En 20 años, aportando 150 €/mes al 7% anual, el 55% de tu capital final viene de los intereses, no de lo que pusiste. Eso es el interés compuesto trabajando.
Ver evolución año a año
| Año | Aportado | Valor |
|---|---|---|
| 1 | 2800 € | 2931 € |
| 2 | 4600 € | 5002 € |
| 3 | 6400 € | 7222 € |
| 4 | 8200 € | 9603 € |
| 5 | 10.000 € | 12.157 € |
| 6 | 11.800 € | 14.894 € |
| 7 | 13.600 € | 17.830 € |
| 8 | 15.400 € | 20.978 € |
| 9 | 17.200 € | 24.353 € |
| 10 | 19.000 € | 27.972 € |
| 11 | 20.800 € | 31.853 € |
| 12 | 22.600 € | 36.015 € |
| 13 | 24.400 € | 40.477 € |
| 14 | 26.200 € | 45.262 € |
| 15 | 28.000 € | 50.393 € |
| 16 | 29.800 € | 55.895 € |
| 17 | 31.600 € | 61.795 € |
| 18 | 33.400 € | 68.121 € |
| 19 | 35.200 € | 74.904 € |
| 20 | 37.000 € | 82.178 € |
Estimación con rentabilidad constante y reinversión total, con fines educativos. La rentabilidad real varía cada año y no está garantizada. No es asesoramiento financiero.
Qué es el interés compuesto y por qué es tan poderoso
El interés compuesto consiste en ganar rendimientos sobre los rendimientos que ya has acumulado, no solo sobre tu capital inicial. Es la diferencia entre crecimiento lineal (interés simple) y crecimiento exponencial. Einstein lo llamó —probablemente de forma apócrifa— la octava maravilla del mundo, pero la idea es real: cuanto más tiempo dejas trabajar tu dinero, más se acelera.
La clave está en reinvertir. Si cobras los intereses y los gastas, tienes interés simple. Si los dejas dentro, el año siguiente generan a su vez más intereses, y así sucesivamente. Por eso una cartera que compone al 8% anual no tarda 12,5 años en duplicarse de forma lineal, sino que se duplica aproximadamente cada 9 años (regla del 72: 72 ÷ 8 ≈ 9).
El gran enemigo es el cortoplacismo: interrumpir la capitalización (vender y volver a entrar, pagar comisiones altas o impuestos innecesarios) rompe la bola de nieve. El gran aliado es el tiempo: por eso empezar pronto, aunque sea con poco, suele batir a empezar tarde con mucho.
El interés compuesto es solo la mitad de la ecuación: la otra mitad es dónde inviertes. Si quieres llevar este plan a empresas concretas, mira el análisis de acciones, las mejores acciones por calidad y valoración, o la guía de inversión para aprender a elegir con criterio. Y combina esta herramienta con la calculadora FIRE para fijar tu meta de patrimonio.
La fórmula del interés compuesto
Capital final = C₀ · (1 + r)ⁿ + A · [((1 + r)ⁿ − 1) ÷ r]
- · C₀ = capital inicial
- · A = aportación periódica (mensual)
- · r = rentabilidad del periodo (rentabilidad anual ÷ 12 si capitalizas cada mes)
- · n = número de periodos (años × 12)
La calculadora de arriba resuelve esta fórmula iterando mes a mes, así que el resultado incluye tanto el crecimiento de tu capital inicial como el de cada aportación mensual reinvertida.
Ejemplo: 150 €/mes durante 30 años
Imagina que empiezas con 1.000 € y aportas 150 € al mes durante 30 años a una rentabilidad media del 7% anual. Habrás aportado de tu bolsillo unos 55.000 €… pero tu capital final rondaría los 183.000 €.
Es decir: más de 125.000 € (en torno al 70% del total) vienen de los intereses, no de tu esfuerzo de ahorro. Eso es lo que no se ve en una hoja de cálculo lineal y lo que hace que el largo plazo sea tan diferente del corto. Cambia los números arriba y compruébalo tú mismo.
Cómo usar esta calculadora
- 1.Pon tu capital inicial (lo que ya tienes invertido o vas a invertir hoy).
- 2.Indica cuánto puedes aportar cada mes de forma constante.
- 3.Elige el horizonte en años: el interés compuesto premia los plazos largos.
- 4.Estima una rentabilidad anual razonable para tu tipo de inversión (y prueba escenarios pesimista/base/optimista).
- 5.Despliega la evolución año a año para ver cuándo la bola de nieve empieza a acelerarse.
Errores frecuentes con el interés compuesto
- ✕Usar una rentabilidad irreal (15-20% sostenidos): casi nadie lo logra a largo plazo. Sé conservador.
- ✕Olvidar la inflación: 7% nominal con 2,5% de inflación es ~4,5% real en poder adquisitivo.
- ✕Interrumpir la capitalización entrando y saliendo: cada interrupción y comisión frena la bola de nieve.
- ✕Subestimar el tiempo: los últimos años son los que más aportan; abandonar pronto se lleva lo mejor.
El interés compuesto solo funciona si tus inversiones son de calidad y no pagas de más por ellas. En DeepTicker analizas si una acción es buena y si está cara o barata, de forma sencilla.
Empieza gratis →Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula el interés compuesto con aportaciones mensuales?
Se capitaliza el saldo cada mes con la rentabilidad mensual (la anual dividida entre 12) y se suma la aportación de ese mes. Esta calculadora lo hace iterando mes a mes durante todos los años, así que el resultado refleja tanto el capital inicial como las aportaciones periódicas reinvertidas.
¿Qué rentabilidad anual pongo?
Depende de dónde inviertas. Como referencia educativa, la bolsa global ha rentado históricamente en torno al 7-8% anual de media a largo plazo (antes de inflación), pero varía mucho año a año y no está garantizada. Prueba varios escenarios para ver la sensibilidad.
¿El interés compuesto cuenta la inflación?
No directamente. La calculadora da el valor nominal. Para ver el poder adquisitivo real, resta a tu rentabilidad la inflación esperada (por ejemplo, 7% − 2,5% ≈ 4,5% real) y usa ese número.
¿Por qué empezar pronto importa tanto?
Porque el interés compuesto crece de forma exponencial: los rendimientos generan más rendimientos. Cada año extra al principio pesa muchísimo más que uno al final. Por eso el tiempo es el principal aliado del inversor a largo plazo.
¿Esto es asesoramiento financiero?
No. Es una herramienta educativa con una estimación de rentabilidad constante. La rentabilidad real fluctúa y no está garantizada; las decisiones de inversión son responsabilidad de cada persona.